Desde el papeleo de nuevo, el cual se hace en oficinas hechas para el público donde te atienden sin "martillarte", donde no te ponen mala cara y te solucionan todo rapidiiiiito.
Con el colegio creo que les debe haber quedado claro lo feliz que estoy con el mismo. Xavier Alejandro ansía las 3 piches horas que pasa allí (la mamá también). Tiene amigos, tiene una "noviecita" (si soy mamá gallina y los celos me matan!!!) y además está entendiendo inglés que da miedo y ya suelta bastantes palabras y frases... Es impresionante!!!
Vivir con mi hermano y su familia ha hecho que no nos sintamos solos y que tengamos una asesoría de primera. Esto unido a los buenos venezolanos que he conocido por estos lares y que son de primera.
El trabajo, el carro, el seguro del carro, los supermercados, los parques, YMCA, la asesoría que dan a los newcomers... Todo de maravilla... ya sé, ya sé, debo especificar y prometo formalmente que lo haré (tarde o temprano).
De verdad, me encanta Canadá... pero... si, siempre lo hay...
Nunca la felicidad es completa porque, siendo lo familiares que somos los latinoamericanos, la familia pega! La mamá, los hermanos, los tíos, los primos... y los sobrinos, esos amigos eternos que siempre tendrá mi hijo, no están con nosotros, no están para compartir el día a día, no están para cantar el cumpleaños, no están...
Aunque siempre están en los sentimientos, siempre están entre los amores más grandes, siempre están en mis pensamientos y en los de Xavijandro que siempre los nombra...
Gracias a Dios existe Skype y de vez en cuando podemos verlos, de vez en cuando pueden verse y así no se pierdan entre ellos, no se pierdan en los recuerdos infantiles...
Ya les presenté a Samantha, pero cada uno de mis sobrinos tienen un encanto único y hay para todos los gustos ;)...

Mariana, María Paula, Juan Manuel, Pedro David, Alejandro Andrés, Amanda, Alejandro José, Jorge Andrés, Samantha y Sabrina.


